Sunday, December 16, 2007

Escultura


La mayor parte de las esculturas precolombinas que se conservan son figurillas de barro o arcilla y efigies con forma de vasija. Las esculturas de piedra se encuentran principalmente en Mesoamérica y, con menos frecuencia, en las áreas intermedias y centroandinas, que son regiones en las que la metalurgia se desarrolló antes y se utilizó más ampliamente. Aunque la técnica de trabajar los metales estaba muy evolucionada, seguían utilizando los instrumentos de piedra para tallar.La escultura precolombina tuvo su mayor desarrollo en México y América Central, donde se asentaron las culturas azteca y maya.
El arte azteca es, fundamentalmente, un arte al servicio del Estado, un lenguaje utilizado por la sociedad para transmitir su visión del mundo, reforzando su propia identidad frente a la de las culturas foráneas. De marcado componente político-religioso, el arte azteca se expresa a través de la música y la literatura, pero también de la arquitectura y la escultura, valiéndose para ello de soportes tan variados como los instrumentos musicales, la piedra, la cerámica, el papel o las plumas.

Arquitectura


Los edificios precolombinos más antiguos estaban construidos en madera, juncos trenzados, esteras de fibra o paja, y otros materiales perecederos. Las estructuras permanentes o monumentales construidas en piedra o adobe (ladrillos de barro secado al sol) se desarrollaron principalmente en Mesoamérica y en la zona central andina.

Las técnicas de construcción precolombinas eran rudimentarias. La mayor parte de las estructuras se construían con el sistema de pilastra y dintel o de vigas horizontales sin arcos, aunque la cultura chavín del Perú y la maya de Mesoamérica emplearon el arco falso o bóveda de piedra salediza, que consiste en colocar una piedra sobre otra para conseguir una forma de arco. Utilizaban más herramientas de piedra que de metal, y tanto el transporte como la construcción de edificios como las pirámides, palacios, tumbas y templos sobre basamentos escalonados, se llevaban a cabo manualmente sin ayuda de ningún tipo de maquinaria.

La pirámide precolombina era considerada como algo diferente a su equivalente egipcia, ya que no estaba construida con fines funerarios sino como residencia de una deidad. Sin embargo, excavaciones recientes confirman de modo reiterado que solían incorporarse tumbas a las pirámides. Los pictogramas de los códices, (véase Paleografía) permiten suponer que las pirámides tenían gran importancia cívica y cultural. El símbolo azteca para representar la conquista era una pirámide en llamas en la que el calli, o casa del dios (el templo mayor), había sido derribado por el conquistador. Para hacerlas aún más monumentales e incrementar así el prestigio del gobernante, muchas de las pirámides mesoamericanas se reconstruían periódicamente sobre una estructura ya existente si bien esta práctica se relacionaba con cada cambio de era y se conmemoraba construyendo una pirámide nueva encima de las anteriores.

Saturday, December 15, 2007

Rasgos Culturales


Las civilizaciones precolombinas eran principalmente agrícolas. El cultivo del maíz se convirtió en el alimento principal en Mesoamérica, como lo fue la papa o patata en la zona andina de Perú y Bolivia. Hasta la relativa secularización que se dio en el periodo posclásico, la religión fue primordial en la configuración y el desarrollo de la cultura precolombina. Sin embargo, las creencias y ritos religiosos estaban muy condicionados por preocupaciones relacionadas con la fertilidad de la tierra y la productividad de las cosechas que suelen dominar las sociedades agrícolas. Por lo tanto, gran parte del arte y la arquitectura precolombinas está relacionada con la astronomía, a través de la cual los indígenas americanos establecían las épocas más apropiadas para plantar y recoger la cosecha.

Se desarrollaron dos tipologías urbanas. Una era el centro ceremonial, de estructura compleja constituida principalmente por edificios religiosos y administrativos que se construían alrededor de plazas y que carecía de viviendas y calles. Se cree que en estos centros solamente vivían los gobernantes seglares y religiosos con sus cortes, mientras que la mayoría de la población residía en granjas pequeñas en una zona suburbana circundante. La otra tipología, similar a lo que conocemos actualmente como ciudades, tenía calles que separaban las residencias de las diferentes clases sociales, así como templos y edificios administrativos orientados hacia la plaza central. Los proyectos arqueológicos recientes que estudian los trazados en emplazamientos mesoamericanos ponen de manifiesto que lo que se creían centros ceremoniales albergaban poblaciones de plebeyos, semejándose a verdaderas ciudades. Tanto los complejos ceremoniales como las verdaderas ciudades servían como centros religiosos, gubernamentales y comerciales. El comercio no sólo era importante para el suministro de bienes necesarios y superfluos, sino también como medio de transmisión de ideas y técnicas, así como de formas y motivos artísticos.

Cronologia



Tradicionalmente se ha establecido una división cronológica de tres periodos u horizontes que comprenden las fases más importantes: el preclásico o de formación, (c. 1500 a.C.-c. 300 d.C.); el clásico o de florecimiento, (c. 300-c. 900); y el posclásico (c. 900-1540). Aunque el término clásico da a entender que en ese periodo se alcanzó el punto máximo del desarrollo cultural, los expertos actuales niegan el supuesto, antaño vigente, de que lo mejor del arte y la arquitectura precolombinas se produjera en el periodo clásico. El arte y la arquitectura de cuatro civilizaciones posclásicas, la mixteca y la azteca en México, así como la chimú y la inca en Perú, son igual de relevantes que las de sus predecesoras clásicas, y difieren únicamente en gusto y propósito.

En el periodo preclásico pueden apreciarse ya algunos de los rasgos del desarrollo pleno de la civilización precolombina. En ese periodo temprano América estaba conformada por jefaturas tribales aisladas y reinos pequeños cuyas respectivas culturas se desarrollaron, en su mayor parte, independientes unas de otras. Sin embargo, existen pruebas de la amplia difusión de algunas ideas religiosas y motivos visuales. Tanto la civilización olmeca de México, como la cultura de San Agustín en Colombia y la cultura chavín en Perú adoraban a una deidad felina, y todas compartían una iconografía artística similar.

Durante el periodo clásico se desarrollaron imperios muy complejos. Sus dirigentes eran generalmente sacerdotes, en lugar de los sacerdotes-guerreros que gobernaron las civilizaciones posclásicas, y las culturas se difundían o asimilaban más rápidamente. Aunque suele considerarse un periodo pacífico, los estudios arqueológicos más recientes han demostrado que la mayoría de las civilizaciones del periodo clásico eran guerreras. Las conquistas y el comercio extensivo produjeron una riqueza que se utilizó para la construcción de centros ceremoniales o ciudades, así como para la creación de efectos personales cada vez más lujosos y objetos funerarios o rituales de gran calidad.

El periodo posclásico se caracteriza por las frecuentes guerras provocadas por presiones socioeconómicas como el aumento de la población y el desarrollo técnico. Las culturas y civilizaciones de este periodo son las mejor documentadas, debido a que los cronistas españoles recogieron sus impresiones personales o recopilaron historias de los conquistados.

Ambito Geografico


Arqueólogos e historiadores culturales agrupan las culturas precolombinas por zonas geográficas. Aunque en algunos casos no se ponen de acuerdo sobre la extensión precisa de esas zonas, suele aceptarse una división geográfica básica. En este artículo se considera que la zona de Mesoamérica, una de las regiones culturales de mayor importancia, abarca los actuales países de México, Belice, Guatemala, Honduras y El Salvador. La otra región cultural de gran importancia la constituyen Perú y Bolivia, que forman el área central andina. La zona intermedia la integran la parte sur de América Central y el norte de los siguientes países de América del Sur: Venezuela, Colombia y Ecuador. La zona periférica comprende el resto de América del Sur y las islas del Caribe. Aunque en un principio se consideraba que estas zonas eran entidades culturales separadas unas de otras, recientes investigaciones arqueológicas demuestran que existe una importante interrelación cultural entre ellas. Y, por lo tanto, en la actualidad se investigan las semejanzas culturales tanto como en el pasado se investigaban las diferencias. Para la búsqueda de vestigios o semejanzas entre las distintas civilizaciones precolombinas muchos antropólogos, arqueólogos e historiadores del arte estudian las culturas indígenas actuales de Iberoamérica.

Arte y Arquitectura Precolombinas


Arte y arquitectura precolombinas, arte y arquitectura de las civilizaciones indígenas de Mesoamérica y los Andes y de las culturas vecinas anteriores al siglo XVI d.C. (para el arte de las antiguas culturas indígenas del norte de México, véase Indígenas americanos).

Durante 3.000 años, antes de la exploración y colonización del hemisferio occidental por parte de los europeos, los pobladores nativos de la América precolombina desarrollaron un conjunto de civilizaciones cuyos logros artísticos e intelectuales podían rivalizar con los de la antigua China, de la India, Mesopotamia y el mundo mediterráneo. Estos logros resultan aún más sorprendentes si tenemos en cuenta que la mayoría de las técnicas de las civilizaciones del hemisferio oriental no eran conocidas en el Nuevo Mundo. La rueda, por ejemplo, se usaba en Mesoamérica solamente en los juguetes y nunca llegó a aplicarse a la alfarería, a la construcción de carretas o como sistema de arrastre. El uso de herramientas de metal no era frecuente y, además, no empezaron a utilizarse hasta las últimas etapas de la historia precolombina. Los mayas realizaban elaboradas esculturas y complejos ornamentos de jade golpeando una piedra con otra.

Friday, October 19, 2007

Ramadan y La Cultura Precolombina

Cada año, la fecha de inicio del "mes sagrado" Varia de los ciclos lunares y como lo hacian los mistocos incas, aztecas y mayas en las culturas precolombinas americanas, la luna magico a la tradicion arabe.

Es un mes muy deficil, cuando no se puede fumar, comer, beber y mucho menos tener relaciones sexuales desde el amanecer el Islam para celebrar el Ramadan. Ayudar a quien lo necesite, refexionar sobre la conducta y proponerse nuevas metsas, son algunas de las peticiones que la comunidad internacional de musulmana, se apreste a terminar en los proximos dia, con la celebracion de Ramadan que iniciaron el 13 de Septiembre.

En el Ramadan, Alah perdona todo lo acumalado durante el año.